(4-1-2009)
Comienza el mes de febrero con una agradable noticia para estos lares cibernéticos y para la que suscribe, así que aprovecho este editorial en esta ocasión para darle "voz" a dicha noticia.
Comienza el mes de febrero con una agradable noticia para estos lares cibernéticos y para la que suscribe, así que aprovecho este editorial en esta ocasión para darle "voz" a dicha noticia.
El pasado día 29 de enero se dio a conocer en el Pabellón Múltiple II del CAR del Consejo Superior de Deportes, en un acto institucional, el ’Manifiesto por la igualdad y la participación de la mujer en el deporte’.
Apoyando este manifiesto, estuvieron en el acto que presentó la periodista María Escario, mujeres deportistas como las atletas Marta Domínguez, Maite Zúñiga y Mayte Martínez; las nadadoras María Peláez y Andrea Fuentes, la alpinista Edurne Pasabán, la nadadora paralímpica Teresa Perales y la presidenta de la Federación Internacional de Triatlón, Marisol Casado.
El Manifiesto, al que pueden adherirse cuantas personas e instituciones quieran, pretende fomentar, aumentar y reforzar la presencia de la mujer en el ámbito deportivo a través de once iniciativas abogando por políticas que garanticen la “igualdad de acceso, la participación y representación de las mujeres como practicantes, gestoras, dirigentes, entrenadoras, técnicas, árbitras, juezas, periodistas e investigadoras".
Es motivo de alegría para mí la presentación de este manifiesto, más aun cuando he aprovechado este blog, entre otras cosas, como medio para denunciar el trato desigual que recibimos las mujeres a cualquier nivel en distintos ámbitos deportivos. Y también son motivo de alegría las palabras del secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, hablando de dicho manifiesto.
“No podemos decir que no se ha avanzado nada, pero es insuficiente. Estamos muy lejos de los objetivos que buscamos, pero estamos en un contexto favorable para sentar las bases de la relación entre deporte y mujer.”
Efectivamente señor Lissavetzky, esperemos que las instituciones que han promovido este acto no se den por satisfechas sólo con la presentación del Manifiesto, y éste no sea más que el principio de una serie de medidas que realmente promuevan la presencia y participación de la mujer en el deporte en un clima de igualdad.
Desde aquí quiero invitar a todas y todos los que lo deseen a leer y a adherirse a este ’Manifiesto por la igualdad y la participación de la mujer en el deporte’. Con tu nombre no sólo te manifiestas a favor, sino que también participas y contribuyes a dar los siguientes pasos que deriven de esta iniciativa y a compartir la alegría de muchas mujeres.






En una sociedad que discrimina a la mujer en aspectos como el matrimonio, divorcio, custodia de hijos, donde su testimonio tiene la mitad de valor que el de un hombre, y donde está obligada a respetar un código a la hora de vestirse, el hecho de conseguir poder entrar libremente a un estadio de fútbol parece una noticia de poca importancia. Puede ser, pero también es cierto que tras ver películas como "Fuera de juego" (Offside), del director Yafar Panahi, donde nos narran el intento de un grupo de muchachas iraníes, que se visten de chicos, para poder entrar en un estadio, imagino que a las mujeres de Irán ganar esta “batalla” les habrá llenado de alegría, tanto o más que el ganar el mejor de sus partidos.

